Las Mejores Dunas de Arena de Brasil

Las dunas son una de las bellezas naturales que Brasil posee. Son montañas de arena formadas en un proceso que involucra al viento y el mar - y el resultado es bellísimo.

Cuando se habla de dunas la mayoría de las personas piensa en el desierto. Sin embargo, en algunas regiones cerca del mar brasileño se pueden encontrar estas montañas de tierra, las cuales cambian de lugar según el viento. La composición del paisaje es aún más hermosa con los montes de arena blanca unidos al mar azul en algunos de los destinos fabulosos que se pueden encontrar del norte al sur del país.

Para quien quiere conocer dunas típicamente brasileñas, separamos algunas sugerencias:

1. Lençóis Maranhenses – Maranhão

Considerado una de las tarjetas postales de Brasil, Lençóis Maranhenses es un paraíso de arena y agua en el interior de Maranhão. A 250 km de São Luís, está Barreirinhas, un pueblo tranquilo que pierde toda la tranquilidad en la alta temporada, agitada por los motores de los vehículos 4 × 4 que hacen un recorrido de ida y vuelta con los paseos al Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses. El Parque, cuenta con un área de 156 millas, dunas de hasta 50 metros de altura y arenas blancas y finas, que forman lagunas de agua cristalina, color azul turquesa o verde esmeralda. Un fantástico paisaje que se vuelve más bello de julio a septiembre, cuando llueve y las lagunas se forman.

2. Dunas de Genipabu (Natal) - Río Grande del Norte

No podemos visitar Natal sin conocer la región de las Dunas de Genipabu, que está a unos 20 kilómetros del centro de Natal. Además de tomar hermosas fotos y sentir la deliciosa brisa de la costa del Río Grande Norte, usted podrá optar por paseos que incluyen: paseo de buggy, esquibunda, almuerzo, baño de mar, entre otros.

No dejes de conocer al menos una vez en la vida el encantador escenario que ya se ha visto en diversas novelas brasileñas, como El clon, Flor del Caribe y Tieta del Agreste

3. Florianópolis - Santa Catarina

Las dunas son una de las mayores atracciones turísticas de Florianópolis. Las que quedan entre la Playa la Joaquina y la Laguna Conceição reciben a muchos practicantes de sandboard "surf de arena". Además de estas, unas menores, entre las playas de los Ingleses y Santinho, son muy buscadas por los turistas. En las playas del Campeche, Armação y Pântano do Sul existen pequeñas formaciones que dan encanto a las playas catarinense

4. Dunas de Jericoacoara – Ceará

A 300 km de Fortaleza, en Ceará, se encuentra Jericoacoara, considerada sinónimo de playa paradisíaca. En la playa central de Jeri está la Duna Pôr do Sol, imponente en el escenario, donde todos los días al final de la tarde, visitantes y residentes se reúnen en lo alto de sus 30 metros de arena para apreciar la espectacular puesta del sol en el mar donde las dunas cambian gradualmente de color en minutos. Experiencia inolvidable

5. Dunas de Jalapão – Tocantins

Los enormes bancos de arena anaranjada y dorada alcanzan los 40 metros de altura. Rodeadas por la Sierra del Espíritu Santo y cortadas por un arroyo, descubren una bonita puesta del sol. En el camino, vale parar en la comunidad quilombola del Río Novo para tomar helado de frutos de la región, como mangaba, buriti y bruto. Desde la cima de las dunas hay una de las mejores vistas panorámicas de la región, sobre todo durante la puesta del sol; todo se tiñe de naranja, rojo, magenta y azul. Añade a este paisaje los arroyos que brotan del suelo, las cascadas, las piscinas cristalinas, el pasto dorado y la sensación de estar totalmente lejos de la civilización

6. Dunas de Piaçabuçu – Alagoas

Las dunas de Piaçabuçu están ubicadas en una región de preservación, en la boca del Río São Francisco, en Alagoas. El acceso a esta región es muy restringido: sólo con vehículos 4 × 4 y agencias autorizadas. Pero el paseo vale la pena, pues es una de las dunas más intocables de Brasil. Pasando por un hermoso punto de palmeras y un bosque de restinga, se llega a la entrada de las dunas de Piaçabuçu. El camino que solía hacerse en jeep ahora se realiza caminando 250 metros hasta las bellísimas arenas doradas, que forman 21 km de extensión de dunas, con alturas de más de 40 metros. En el lugar es posible practicar el 'esquí-bunda', 'ski-pance', 'ski-mix', 'doble deck' o todas las formas creativas de bajar de dunas altísimas hasta las bellas lagunas, formadas por las lluvias de mayo a septiembre . Un verdadero paraíso escondido en Alagoas.

7. Mangue Seco – Bahia

La aldea ubicada entre Bahía y Sergipe se hizo famosa cuando se convirtió en escenario para la novela Tieta, de Jorge Amado, a finales de los años 80. De ahí para allá, pocas cosas han cambiado, los paseos de buggy por las dunas siguen siendo las principales atracciones. Sin embargo, el paisaje cambia cada día, cubriendo de arena los coqueros, las casas y hasta las calles. Entre un paseo y otro, vale la pena disfrutar de los ríos de aguas dulces, las playas de olas fuertes y las barracas de playa que sirven delicias nordestinas.