Las rocas hablan, nos cuentan sus historias: Serranía del Hornocal

La Serranía de Hornocal tiene el singular aspecto de haber sido pintada con aerógrafo, como un gigantesco graffiti.

Hoy en día este Patrimonio geológico, el gran atractivo turístico de la provincia son las Serranías del Hornocal. La belleza paisajística, sus colores y su imponente tamaño hacen que sean visitadas diariamente por turistas de diferentes partes del país y el mundo.

Vivee Experiences nos recomienda viajar y conocer Latinoamérica ya que este  bello regalo de la naturaleza se encuentra en la provincia argentina de Jujuy, a unos veinticinco kilómetros de la ciudad de Humahuaca.

Hace parte de una formación calcárea que se conoce como Yacoraite, la cual consiste en una sucesiva superposición de vetas de colores (hasta catorce tonos), cada una correspondiente a un mineral distinto. Yacoraite se extiende linealmente desde Perú, pasando por Bolivia y la Quebrada de Humahuaca en la citada Jujuy para terminar en Salta, estos dos últimos lugares ya en Argentina. Su altitud es considerable, situándose a 4.761 m.s.n.m.

Tenemos que reconocer a las Serranías del Hornocal en un contexto de paisaje en el que hay que comprender todos aquellos procesos que dieron lugar a la formación de un relieve y luego al modelado. Las Serranías del Hornocal son un sinclinal de la Edad Cretácea, es decir tienen entre 130 a 65 millones de años.

Sus curiosos y vistosos colores se deben a los ambientes de depositación de los sedimentos. Estaríamos hablando de ambiente continental, ambiente de playa y nuevamente continental, ya que cuando las rocas presentan colores intensos como el rojo o el amarillo indican que el ambiente es oxidante, es decir en zonas continentales mientras que los colores más oscuros indican el ambiente marino poco oxidante.

Luego de pagar la entrada al representante de la comunidad indígena, una vez estemos arriba del cerro, sólo hay que disfrutar y dejarnos llevar por los sentidos; no sólo la vista, que está claro que será el más activo, sino también por el oído apreciando el apacible sonido del viento. Asimismo, probablemente se motivará el olfato, especialmente si en nuestro ascenso nos encontramos vacas o guanacos pastando.

Y sólo quedará añadir que desde ese mirador apenas percibimos una mínima parte, ya que la serranía multicolor se prolonga unos 11 kilómetros. Patrimonio de la Humanidad, por supuesto, la cual nos regala las mejores vistas panorámicas.

Otro atractivo es la ruta para llegar hasta el mirador que recorre paisajes de ambientes puneños.

Es importante mencionar que el mejor momento del día para visitar la Serranía del Hornocal (El cerro de los 14 colores) es por la tarde porque, el sol en esas horas, resalta sus diferentes colores.