Pisco: único, incomparable y peruano

El aroma del Pisco es el perfume del Perú; y su sabor, el orgullo peruano en cada sorbo.

El origen de esta emblemática bebida se encuentra en la provincia con la que comparte el nombre, donde se cosechan los 8 tipos de “uvas pisqueras”, distinguidas por sus inconfundibles fragancias. Su proceso de elaboración atesora la tradición de los primeros productores de este aguardiente, cuyo origen se remonta a fines del siglo XVI.

En él no interviene ningún otro ingrediente además del mosto fresco, lo que permite conservar la pureza de la bebida en su grado más alto.

Por estos motivos, se considera al Pisco como producto bandera y motivo de orgullo nacional: un regalo del Perú para el mundo.

La provincia de Pisco se halla a orillas del océano Pacífico, 230 kilómetros al sur de la capital del Perú. Fue en este lugar donde, hace más de 450 años, se sembraron las primeras vides, cuyas raíces se hundirían profundamente en los fértiles campos del nuevo continente. Con el paso de los siglos, aquella palabra –que devino en el nombre Pisco– fue heredada por la ciudad, el río, el puerto y la provincia.

Aunque no se sabe con exactitud en qué momento se empezó a utilizar el nombre Pisco para el destilado, existen documentos que utilizan ese término para referirse a las primeras producciones a finales del siglo XVI. Otros lugares en los que se produce este destilado, son los valles de Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna.

La variedad del Pisco es otra de sus seductoras características, cuyo encanto proviene del sabor y aroma de 8 incomparables tipos de uvas. Estas permiten clasificar al aguardiente peruano en tres grupos: Puro, Acholado y Mosto Verde.

Puros: se elaboran con la producción de una sola cepa, como la Quebranta, cuyo sello imprime al Pisco su sabor inconfundible a plátano, manzana, pecanas y pasas negras.

Le siguen la Mollar, que desprende aromas a hierba fresca y miel; la Negra Criolla, cuyos toques a chocolate, melocotón y lima se disfrutan al llevarse la copa a la nariz; la Uvina, que posee un tono característico a aceituna; la Italia, que reúne seductores aromas a lima, miel y pasas rubias; la Torontel, con sus seductores roces de jazmín, azahar y mandarina; la Moscatel y su embriagante olor a melocotón, vainilla y rosas; y, la Albilla, que sorprende por su fino sabor a melocotón y manzana, así como por sus toques a pecanas y vainilla.

Acholados: Es el sublime resultado de la unión de dos o más tipos de uvas pisqueras. Gracias a este sútil encuentro se concibe una maravillosa gama de aromas y sabores: la mistura puede darse entre uvas pisqueras, mostos de uvas pisqueras, mostos frescos fermentados de uvas pisqueras y entre piscos provenientes de uvas pisqueras.

Mosto verde: Se elaboran con uvas pisqueras cuyos mostos no culminaron el proceso de fermentación, dando vida a un destilado de perfume más intenso, y poseedor de las propiedades más finas de cada uva.

Días Conmemorativos del Pisco:

"Día del Pisco Sour": Primer sábado de febrero.

"Día del Pisco": Cuarto domingo de julio.