Selva Amazónica: un destino exótico en Brasil

La selva amazónica es considerada la mayor selva tropical del mundo y concentra una enorme variedad de biodiversidad. Visitar el destino es una experiencia única de inmersión a la naturaleza, todavía se puede presenciar la historia del pueblo brasileño y la cultura típica de los indios de la región, que aún tienen muchos de sus rituales y fiestas preservadas, además de navegar por los largos canales de los ríos y, probar de la culinaria típica regional que es rica en frutos, peces y plantas encontrados solamente en esa región del mundo.

Con un área de aproximadamente 5,5 millones de km², la selva amazónica representa más de la mitad de los bosques tropicales remanentes en el planeta y comprende la mayor biodiversidad en un bosque tropical en el mundo.

Por eso, su conservación es debatida a nivel internacional, en virtud de su dimensión e importancia ecológica.
La selva amazónica está ubicada en el norte de América del Sur, abarca 6 estados en Brasil, además de menores proporciones en otros 8 países vecinos.

El clima también es muy característico, el paisaje de la selva amazónica cambia durante todo el año debido a las épocas de lluvia, influenciando el nivel de las aguas de los ríos y el comportamiento de los animales de la región. Estos escenarios pueden dividirse básicamente en 2: verano e invierno. En el primero, suele llover menos, por lo que los niveles de los ríos también se encuentran más bajos, siendo propicio para visitar las bellas playas de la región, además de ser la época de reproducción de los animales, consecuentemente los mismos aparecen menos en las superficies visibles de las aguas.

En la otra mitad del año la posibilidad de tomar lluvias es mayor, pero el clima es más húmedo y agradable, y los ríos se encuentran más llenos, posibilitando la locomoción por canoa en canales más reservados del río, además de que los animales se muestran más activos. El calor es constante. La temperatura mínima es siempre superior a 22ºC, y máxima, nunca inferior a 30ºC, en cualquier mes. Es decir, elegir la mejor época del año para visitar es de extrema importancia, ya que, dependiendo del mes, algunas experiencias pueden ser mejor aprovechadas.


La biodiversidad de la selva amazónica es exuberante y sus números impresionan, los mismos abarca más de 1.300 especies de aves, más de 3.000 especies de peces, y más de 30.000 especies de plantas. También cabe resaltar que muchas de esas especies son endémicas, o sea, sólo existen en la región amazónica. Por eso, la conservación del bosque es de extrema importancia. Las experiencias que se pueden tener en la selva son incontables, usted puede y debe elegir algunas actividades de acuerdo a su interés y tiempo de viaje, así que usted puede adaptar su programación para que su experiencia sea la mejor posible, vea abajo algunas de las increíbles opciones que hacer durante su visita en este increíble escenario:

 

Encuentro de las aguas

El Encuentro de las Aguas es, quizá, la mayor referencia de patrimonio inmaterial de Manaus. Todo lo que se habla de este fenómeno hidrológico, que une los ríos Negro y Solimões, no es exagerado. La experiencia de avistar este "encuentro" encanta los ojos, tanto de cerca y de lejos.
Cuando se encuentran, sus aguas (negra y barrenta) no se mezclan debido a las diferencias de densidad y de velocidad. Mientras la desembocadura del Negro es en Manaus, el Solimões continúa su jornada, ya con el nombre de Amazonas, hasta desembocar en el océano Atlántico. El viaje todavía tiene otros bonos: usted estará navegando en la mayor cuenca fluvial del mundo y puede avistar, aunque de lejos, pequeñas comunidades rurales.

 

Visitar comunidades indígenas


En el estado de Amazonas es donde se concentra la mayoría de las tribus y comunidades indígenas que aún no están totalmente civilizadas, una gran parte de estas ya trabajan con intervenciones urbanas y utilizan de médicos, medicinas, ropa y alimentos industrializados para facilitar el día a día, pero muchas de las costumbres y tradiciones indígenas se mantuvieron.
La idea de visitar una tribu es conocer un poco de lo que se quedó de la cultura de los primeros que poblaron Brasil. Usted va a presenciar danzas, pinturas, vestimentas, casas, dialecto y piezas de artesanía utilizados por esa cultura.

 

Enfoque nocturno por el río


Una actividad imperdible es salir por la noche navegando en canoas buscando animales silvestres de la región, los más buscados son los cachorros de jacaré por los ríos ya que cuando pasamos la linterna, sus ojos brillan, los guías logran atraparlos en las manos y traerlos a bordo. Además de los otros innumerables animales que podemos encontrar en esta aventura.

 

Nado con los botos

Es una experiencia muy diferente interactuar con estos animales en su entorno natural. Los aventureros van hasta una parte más tranquila del río de barco (aproveche el viaje por que la vista es hermosa), llegando allí usted nada con los botos, pero siempre respetando la preservación de los mismos.
Ellos son criaturas muy amables y tranquilas, no hay peligro alguno en tener contacto con ellos.

 

Por: Julia Lippi